1 oct. 2007

Vivac 2007. Sierra de Gredos.

Es difícil ponerse a escribir una crónica como ésta. Sabes que por mucho que escribas, por muchos detalles que des, no podrás expresar como se merece una experiencia como ésta.
7 estupendas horas de vuelo, y muchas más de experiencias compartidas con bueno amigos.
Los momentos previos fueron complicados, por las dudosas previsiones meteo, y por problemas con los motores. Afortunadamente la meteo acompañó, Alfonso me prestó un paramotor, y Pako pudo tener listo el motor de Victornillo (al menos para el Domingo). Quedamos el sábado a las 8:30. Tendríamos que haberlo hecho antes, pero me dio pereza. Un error que nos costaría no poder pasar el puerto de Tornavacas a última hora del día. Victornillo aún no tenía el motor listo, así que empezamos Alfonso, acompañado de su novia Raquel. Álvaro, que se iniciaba en ésto de las rutas, y yo. Tito nos recibió es su campo de vuelo, y nos vío salir mientras que preparaba su autogiro, para acompañarnos un rato. El primer tramo del recorrido fue fácil, al transcurrir por el valle del Tietar. Buen paisaje, con la cuerda de Gredos a un lado, y el embalse de Rosarito al otro. Aire tranquilo, algo de viento en cola, y campos de aterrizaje por todos lados. Llegamos a la primera gasolinera. Dimos unas vueltas antes de decidir donde aterrizar. ¡Volar con un trike biplaza impone ciertas restricciones!. Alvaro repostó y se volvió para Lanzahita. No podía acompañarnos todo el fin de semana. Llegó bien, aunque tuvo que volar con el viento de cara y con turbulencia. Hizo mucho calor, y a partir de las 11-12, las condiciones eran fuertes. Alfonso pudo despegar, al 3er intento, desde un sitio realmente complicado. Incluso tuvo que meterse en la carretera para poder salir. ¡Momentos intensos!. No creo que los de la gasolinera nos olviden. El segundo tramo fue más movido, por la hora, y porque confluía el viento del valle del Tietar, con el del Valle del Jerte. Plasencia, al menos desde el aire, no nos terminó de gustar, por lo que seguimos hasta un campo a las afueras. Eran casi las 2, y hacía un calor tremendo. Veníamos preparados para el frío, bien abrigados, sin un mísero pantalón corto que ponernos.....¡que forma de sudar!. A las 6 pudimos despegar (otro despegue complicadillo), muy pendientes de los nubarrones que se estaban formando delante nuestro. Luego pasamos a estar también preocupados por la búsqueda de aterrizajes...incluso de emergencia. Al llegar a Cabezuela del Valle, el pleno valle del Tietar, localizamos la gasolinera. Otra vez tuvimos que dar varias vueltas para asegurar un lugar donde aterrizar...y sobre todo poder volver a despegar. Aterrizamos junto a un restaurante-terraza donde se celebraba una boda. Se lo pasaron pipa con nosotros. Los niños vinieron a recibirnos, los trabajadores del restaurante nos querían invitar a cenar, ¡incluso la novia quería venir a vernos!. Llegar hasta la gasolinera fue otra aventura...empujando el trike por medio monte, y luego rodando por la carretera. Para cuando estábamos listos, ya estaba anocheciendo, y teníamos tormentas demasiado cerca. ¡Decididamente aqui pasaríamos la noche!. Victornillo había llegado en coche a Piedrahita para unirse a nosotros, y tuvo que seguir ruta para llegar hasta donde estábamos. El reencuentro, por la noche, fue toda una fiesta. Después de una buena cena en el pueblo, nos preparamos "el nido" (con permiso del dueño del campo) en un techado para caballos. Aunque pasamos más calor del previsto, durmimos bien....excepto Victornillo, que no pegó ojo. Al día siguiente, de nuevo un despegue complicado, pero pudimos salir, aunque fuese al segundo intento. Recorrimos el corazón del valle de Jerte, girando cada pequeña ascendencia para poder pasar el puerto de Tornavacas. Alfonso tuvo que trabajarse cada puerto, al estar más limitado de potencia. El primer paso complicada acababa de caer ¿alguien sabe por que se le llama "Tornavacas"? Imaginaos el viento que suele hacer por allí....A pasar el puerto, cambio de paisaje. Grandes planicies, y vuelo más tranquilo. Pasamos el Barco de Avila y llegamos a la famosa Piedrahita. Un cómodo campo para aterrizar al lado del pueblo, y cerca de la gasolinera. De nuevo caras de asombro cuando Alfonso llegó con su trike a repostar. Solo eran las 11, y las nubes en la sierra crecían rápidamente. Una vez en vuelo, decidimos cortar por lo sano, y atravesar Gredos, a través del puerto de Chía, y luego por el puerto del Pico. Éste fue el tramo más espectacular, el más complicado, y el más trabajado. Tuvimos que pelear de lo lindo para remontar el puerto de Chía. Traté de marcar a Alfonso donde estaban las ascendencias, pero al llegar muy bajo , tardó mucho tiempo en poder coger altura. Al pasar el puerto, momento "rock&roll". Mucha turbulencia, con zonas de descendencias tremendas. Menuda sensación ver como, acelerando el motor a tope, y a solo 50m del suelo, el vario marcaba -3m/s..... Uffff. Lo bueno es que donde hay aire que baja...también hay aire que sube, y podíamos coger altura en buenas térmicas. Pensamos varias veces en aterrizar, pero al ver que las nubes se mantenían "estables", y que las condiciones iban algo mejor, decidimos seguir para el puerto del Pico. Tendrían que cambiarle el nombre al "Puerto del Venturi"...porque no hay un venturi tan "de libro" como éste. Teníamos el viento de cara....estábamos por tanto al sotavento de la sierra. No tuvimos mucha turbulencia, pero la descendencia era clara. Victornillo pudo subir a los 1500m y pasar el puerto. Yo tuve que dar marcha atrás para buscar una térmica salvadora. Me costó, pero por fin pude subir a también a los 1500m. Antes de pasar al otro lado, pude ver como Alfonso aterrizaba a pocos km del puerto. ¡Que momento! ¡Bárbaro! Victornillo iba de camino de Arenas de San Pedro, mientras que yo preferí seguir recto, y pasar por encima de la última barrera de montañas. Como broche final, pude llegar a la base de las nubes y jugar un poco con ellas. Por fín llegué a Lanzahita, a las 2 de la tarde, cerrando el bucle. Victornillo, con poca gasolina, aterrizó en el único lugar posible en Arenas de San Pedro. El campo municipal de fútbol....en un recinto perfectamente cerrado. ¡Otra aventura más!. Luego fuimos al puerto del Pico, donde nos pegamos un buen homenaje culinario, acompañados de Daniel "El Pana" y Claudia, recién vueltos del mundial de paramotor de China.
¡Hay que repetir! ¿Soria?....
Pat.
Vídeo: ¡Justo debajo!

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